Bricomanía

En estos tiempos que corren, cada vez es más común que tanto las familias como las empresas de todo signo busquen reducir sus costes al máximo. Así, se está popularizando la fórmula del «Háztelo tu mismo, es Gratis», de tal forma que incluso los centros de bricolaje están notando esta tendencia en sus cuentas de resultados, y así me lo reconocía recientemente el director de uno de ellos.

En este ámbito (el del bricolaje casero) los resultados de hacer las cosas uno mismo, se quedan en casa, y al final si uno es un poco manitas y dispone de tiempo libre puede que incluso consiga un acabado semiprofesional. Y si no, pues bueno, tampoco pasa nada porque los cajones del armario no cierren bien, o las baldas estén un poco inclinadas. Cuando el armario está cerrado nadie lo nota.

El problema viene cuando las empresa, autónomos y profesionales aplican esa misma moda a gestionar temas como su marketing online. Total como no cuesta nada…me sale gratis configurar mis campañas de Google Adwords, crear mi propia web, o mi cuenta de empresa en Facebook, Google+, Twitter, o cualquier otra red social. Además como se trata de vender, cuantas más cuentas tenga abiertas a más clientes potenciales impacto. Y encima solo pago por clic, esto es rentable y además está chupado….pues NO, Nada Más Lejos de la Realidad.

Aunque no pagues nada por abrir tu perfil de empresa en Facebook, crear tu cuenta de Twitter, configurar tu cuenta de Google Adwords, o publicar tu blog en WordPress; sí existe un coste para tí y para tu empresa a la hora de hacerlo. Es el famoso Coste de Oportunidad, o el valor de dedicar ese tiempo a tu alternativa más rentable. O dicho de otra forma, dedicarlo a hacer  lo que mejor sabes hacer, y a lo que configura la esencia de tu negocio, y el valor añadido que prestas a tus clientes.

¿Esta claro verdad?, si dedicas tu tiempo a crear esos perfiles y cuentas no lo puedes dedicar a generar valor para tus clientes, para investigar nuevas formas de satisfacer sus necesidades, para innovar en la comercialización de tus productos o servicios, etc. Pero además hay otros dos costes semiocultos asociados a esa fórmula de «Háztelo tu mismo…es gratis».

El primero es el Coste de la Curva de Aprendizaje. Crear un perfil social o una configurar una cuenta en Google Adwords, puede llevarle mucho tiempo a alguien que lo hace por primera vez, y muy poco a alguien que lo hace todos los meses. No sólo por la mayor o menor dificultad en hacerlo, sino porque un experto ya sabe lo que tiene que hacer, no duda y además lo hace bien a la primera. Por poner un ejemplo, abundan los perfiles de empresas en Facebook que están creados como perfiles personales, en lugar de como páginas de empresa, lo cual a la larga es siempre perjudicial, tal y como se explica en «Por qué las empresas debeían crear paginas y no perfiles en Facebook. Y lo mismo para Google+ (de hecho durante las primeras semanas de Google+, esta red no permitía paginas de empresas. Muchos listillos quisieron crearlas como perfiles personales y después de realizar todo el trabajo se encontraron con que Google+ las eliminó sin más)

El segundo es el Coste de una Mala Gestión y/o Estrategia. Las redes sociales están llenas de casos de éxito, pero también de crisis de reputación, por no hablar de perfiles fantasma o peor aún de spamers y trolls. Tener definida una estrategia adecuada a cada perfil, red y objetivo; más un plan de contingencia; más una red de recursos asignados, y una formación específica sobre lo que se debe y no se debe hacer en redes sociales, es básico para que logres el éxito, y evitar que una buena intención se convierta en un rotundo fracaso con consecuencias directas sobre tu cuenta de resultados.

En Google Adwords, una mala gestión, o una escasa atención a la configuración de las campañas, pujas, palabras clave, concordancias, redes, paginas de destino, anuncios, etc. Puede llevarte a pagar  mucho por clics que no te generen negocio. Recientemente me he hecho cargo de una cuenta en que el sobrecoste por una mala configuración rondaba el 35% del gasto.

Igualmente el desarrollo de un website sin seguir criterios de SEO, y sin la definición previa de finalidad, objetivos y función, puede llevarte desde la mala indexación de las páginas de tu web, a la irrelevancia de las mismas para las búsquedas que realizan tus clientes. Por lo que habrás invertido tu dinero y tu tiempo (que también es dinero), en tener una nueva pagina web que genera el mismo negocio que la que ya tenías.

Por todo esto yo mismo evito caer en el «Háztelo tu mismo» (excepto para mi casa y tiempo libre, en plan bricolaje) porque de gratis no tiene nada.  Y procuro buscar buenos profesionales, rentables (barato no significa rentable), para aquellas áreas en donde mi conocimiento es más limitado. Ello me permite no sólo ser competitivo, sino mejorar y aprender de forma continua las novedades que surgen a diario en las herramientas, gestión y estrategias del marketing en Internet que forman parte de mi core business, o valor añadido esencial.

Y tu, ¿«te lo haces tu mismo»?, ¿o generas valor para tus clientes?